¿Para qué estás en esta tierra?

¿Para qué estás en esta tierra?

Para que estás en esta tierra? Cuál es tu tarea? Cuál es tu misión? Para que fuiste colocado en esta tierra? Te has sentado alguna vez o sentido alguna vez que fuiste hecho para más? alguna vez te preguntaste si esto es todo lo que puedes ser o hacer? Crees que lo que has hecho hasta hoy es todo lo que puedes hacer mientras estés en esta tierra? No te imaginas que hay mejores cosas que podrías dar y tener si sólo te atreves a creer que fuiste hecho para más? Tu vida no tiene que ser tan ordinaria ni tan desperdiciada, si solo piensas que estás aquí sólo para sobrevivir, es decir, trabajar para comer, comer para trabajar, vivir para divertirse, pasarla bien y estar “feliz”

No sé tú pero yo me hago siempre esta pregunta: Esto es todo conmigo? Y la inconformidad viene a mi mente y me pregunto si no puedo ser mejor que lo que soy? O si no puedo dar más de lo que doy? O si no puedo lograr más de lo que hasta hoy he logrado. Y creo firmemente que Dios, mi Padre en los cielos me creó y formó con un propósito.

Dios es un Dios de propósitos, El planea miles de años adelante, planeó el nacimiento de Jesús y guardó por muchas generaciones la simiente santa a través de la línea de David. Planeó mi vida y la tuya desde antes que fueras concebido o antes que tus padres se amaran en una noche romántica o en una tarde de descuido. El tiene el porqué y el para qué de todo lo que está en esta tierra incluido tu y yo.

Eres más de lo que crees que eres; no eres sólo un cuerpo hermoso; no eres sólo un alma loca; tampoco eres sólo una sarta de emociones. No eres sólo pensamientos. Eres un espíritu que tiene un alma y que vive en un cuerpo. Tu procedencia es celestial y has sido puesto en esta tierra con un propósito. Tienes una misión que cumplir y no serás feliz hasta que encuentres ese algo para lo que Dios te envió a ocupar un espacio en la tierra que el creó. Eres un redimido y tienes la vida del mismo Dios de los cielos dentro de ti , por lo tanto eres invencible, eres un vencedor, nada te puede derrotar, estás hecho para cosas grandes, sólo atrévete a creerlo, No estás hecho sólo para ocupar una banca en la Iglesia a la que asistes, busca por más, aspira más, ora más, pide más bendición, llora por más terrenos de influencia para Su Gloria, no te resignes a menos, quizás sólo en el cielo te des cuenta de lo que hubieras sido capaz de hacer mientras estabas aquí en la tierra de haberlo sabido y creído. Descubre aquello para lo que Dios te envió a esta tierra, descubre aquello que te hace feliz y realizado; allí esta, muy dentro de ti, no vivas solo por vivir. Eso traerá deleite a tu creador y tú serás bendecido y serás bendición.

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